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Libros de ensueño

Vicente Aleixandre

Una de las grandes figuras del siglo XX fue sin duda Vicente Aleixandre. Este poeta español dejó una huella imborrable en el mundo de las artes, tanto así que a más de 30 años de su fallecimiento sigue marcando generaciones.

Vicente Aleixandre

Vicente Aleixandre disfrutó, en vida, de dos galardones que fueron una prueba fehaciente de su gran aporte al mundo de las letras. En 1949 fue elegido como miembro académico de la Real Academia Española donde ocupó el sillón de la letra O. Y en 1977 obtuvo el Premio Nobel de Literatura.

Biografía de Vicente Aleixandre

Vicente Aleixandre, cuyo nombre completo era Vicente Pío Marcelino Cirilo Aleixandre y Merlo, nació en Sevilla, España, el 26 de abril de 1898 y murió en Madrid el 13 de diciembre de 1984. Perteneció a una familia de clase pudiente que era parte de la burguesía española de la época.

Se puede decir que tuvo suerte al superar los primeros años de vida, ya que varios de sus hermanos murieron de pequeños. Una de sus hermanas, Elvira, murió cuando apenas tenía tres años. Fernando, murió al año y medio de vida y Sofía, otra hermana del poeta, se malogró al nacer.

La infancia de Vicente transcurrió en Málaga, donde estudió hasta bachillerato. Posteriormente se mudó a Madrid y fue allí donde estudió Derecho y Comercio, recibiendo el título de intendente mercantil en 1919. Una vez graduado, trabajó como profesor de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio desde 1920 hasta 1922.

Sin embargo, su pasión por la poesía comenzó unos años antes, cuando conoció a Dámaso Alonso en Las Navas del Marqués en 1917. Gracias a este contacto con Alonso, Vicente descubrió a Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez y así comenzó a interesarse por el mundo de las artes. Para 1926 publicó sus primeros poemas en la Revista de Occidente y dos años después comenzó a leer Freud. Fué así cuando se implicó con el surrealismo poético. Para esa época estableció contacto con otros poetas como Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda y García Lorca.

Tras graduarse en la universidad, en 1922, su salud comenzó a deteriorarse. En el año 1925 fue diagnosticado con nefritis tuberculosa, por lo cual le fue extirpado el riñón derecho en una operación realizada en 1932.  Durante su convalecencia solían visitarlo sus amigos Dámaso Alonso y Federico García Lorca. Y para 1935 el grupo que frecuentaba su casa era más grande, entre estos estaban Gerardo Diego, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Manuel Altolaguirre, José Antonio Muñoz Rojas y su amante Andrés Acero.

A lo largo de su vida, Vicente Aleixandre ocultó su bisexualidad con mucho celo. Su primera relación amorosa seria la tuvo en 1921 con la estadounidense Margarita Alpers, quien estaba casada. La relación se terminó cuando esta tuvo que regresar a California. El poeta le dedicó algunas de sus piezas a ella y se creía que su hija Juanita era fruto de esta relación.

Su siguiente relación amorosa, una de las que más lo marcaría, fue con la cabaretera Carmen de Granada, cuyo nombre verdadero era María Valls. Las experiencias amorosas del poeta fueron siempre una gran inspiración para su trabajo. Por ello, Vicente Aleixandre le dedicó varios poemas a María: dos en su libro Ámbito llamadas “Amante” y “Cabeza en el recuerdo”, y otra en su libro Sombra del paraíso llamada “Cabellera negra”.

Tras esta relación, tuvo otra con la hispanista germana Eva Seifert, pero, aunque duró bastante no fue muy significativa para Vicente. Fue para 1930 cuando el poeta conoció a Andrés Acero, abogado socialista. Iniciaron una intensa relación amorosa que terminó cuando Andrés tuvo que exiliarse a México a causa de la Guerra Civil. El poeta también sostuvo una relación con José Manuel García Briz, un joven decorador cinematográfico que además era hijo de la III Condesa de Baynoa. No obstante, el poeta siempre fue muy pudoroso respecto a su orientación sexual porque temía hacerle daño a su familia, especialmente a su hermana.

Hacia 1937 su salud empeoró. En pocos meses perdió varios kilos y los últimos dos años de la guerra los pasó en cama siguiendo un riguroso tratamiento que incluía desde vitaminas e inyecciones de calcio hasta baños ultravioletas. Al término del conflicto, el poeta permaneció en España a pesar de tener ideas izquierdistas.

Durante los años de posguerra, Vicente Aleixandre se convirtió en uno de los maestros de los jóvenes poetas. Hablaba con ellos por medio de cartas y también los recibía en su casa de Madrid. Los que solían frecuentarlo eran poetas como Jaime Gil de Biedma, José Luis Cano, Francisco Brines, José Hierro, Francisco Nieva, Carlos Bousoño, entre otros.

Este último, Carlos Bousoño fue particularmente importante en la vida del escritor. Este joven poeta escribió una famosa tesis doctoral en la que hablaba de la obra de Vicente, y poco después se convertiría en uno de sus amantes. De hecho, Aleixandre escribió el prólogo del poemario de Bousoño, primavera de la muerte (1946) y este, tras la muerte del poeta, hizo públicos los versos y cartas de contenido amoroso y homoerótico que Aleixandre le había dedicado. ​

En enero de 1950 leyó su discurso de ingreso en la Real Academia Española y ese mismo año realizó una serie de conferencias en varias ciudades de España, Marruecos e Inglaterra. Durante esa década y la siguiente muchas revistas le dedicaron números de homenaje. En 1963 recibió el Premio de la crítica y en 1977 la Academia Sueca le concedió el reconocido Premio Nobel de Literatura, en el que además de reconocer su obra, se le dió reconocimiento a los poemas de la Generación del 27.

Su vida finalmente concluyó en diciembre de 1984. Fue hospitalizado de urgencia a causa de una hemorragia intestinal y murió el día 13 en la noche.

Obra poética de Vicente Aleixandre

Vicente Aleixandre se conoce como el principal poeta surrealista español y también como uno de los miembros más jóvenes de la Generación del 27. Sus obras cuentan con características distintas, por lo que su trayectoria poética se puede dividir en varias etapas muy diferenciadas. Estas fueron llamadas poesía pura, poesía surrealista, poesía antropocéntrica y poesía de la vejez.

Poesía pura

Los poemas de Vicente Aleixandre en sus primeras obras delatan a un poeta incipiente que aún busca su propio estilo y voz. En su primer libro, llamado Ámbito y compuesto entre los años 1924 y 1927, predomina la estética de la poesía pura. Esta es una poesía cuyo objetivo es alcanzar la esencia de las cosas, por ello, en estas obras solo debe permanecer aquello que es eterno e inmutable. Todo lo que esté sujeto al tiempo y al espacio debe ser eliminado. Algunas de sus influencias fueron Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas y Jorge Guillén.

Poesía surrealista

Después de ese primer libro, el poeta hace un cambio radical en su concepción poética. Entre los años 1928 y 1932 se adhiere al surrealismo, ya que este le supone un estilo de mayor libertad tanto en la expresión como en la selección del material poético. Se inspiró en autores que fueron precursores del surrealismo como Arthur Rimbaud y Lautréamont, y en especial, por Freud.

Decidió adoptar el poema en prosa como forma de expresión, algo que se ve reflejado en su libro Pasión de la Tierra, publicado en 1935. También apostó por el verso libre y otras técnicas surrealistas como la imagen visionaria y el versículo. Aleixandre no adoptó todas las técnicas de esta corriente, sino solamente algunas, pero parte de este estilo se vió en sus libros, Espadas como labios, publicado en 1932; La destrucción o el amor, de 1935; y la Sombra del Paraíso, que llegó en 1944. Además, sus poemas surrealistas fueron recopilados en la obra Poesía superrealista, publicada en 1971.

Poesía antropocéntrica

La obra poética de Vicente Aleixandre toma otro rumbo tras terminar la Guerra Civil española. Tras haber vivido una etapa dura, de mucho dolor y desgarro emocional, el autor acerca su poesía hacia las preocupaciones de la sociedad. Desde el exilio, muchos poetas de su generación escriben sobre el desarraigo y la nostalgia, mientras que, dentro de España, la poesía se vuelve existencia y se caracteriza por un tono de angustia.

Se habla así de poesía antropocéntrica, obras en las que la naturaleza y el cosmos pasa a un segundo plano, y es el hombre quien se convierte en el centro de atención del universo poético. Así, desde una posición solidaria y de empatía, el poeta abordó temas sobre la vida del hombre común, sus ilusiones y sobre todo sus sufrimientos.

Su estilo de poesía se hizo más sencillo, ya que una de las características de la poesía social era precisamente el lenguaje directo y el vocabulario y la sintaxis sin mucha dificultad. Dos de sus libros de esta etapa fueron Historia del corazón (1954) y En un vasto dominio (1962).

Poesía de la vejez

En esta última etapa de su poesía, Vicente Aleixandre aparece como un hombre maduro que vuelve a dar un giro en su estilo poético y vuelve a usar procedimientos que recuerdan su surrealismo inicial. En este momento entiende el paso del tiempo, asume la vejez y acepta la cercanía de la muerte, lo que además lo lleva a replantearse muchas cosas, pero siempre con mucha serenidad.

Los libros más destacados de etapa fueron sin duda Poemas de la consumación, publicado en 1968 y Diálogos del conocimiento, de 1974. Siete años después de su muerte, en 1991, apareció En gran noche, un libro en el que presentan composiciones inéditas que siguen la misma línea metafísica y reflexiva de estos dos libros antes mencionados.

Libros de poesía

La colección de libros de Vicente Aleixandre es realmente amplía. Existen más de 20 libros en los que el autor condensó sus poemas, algunos fueron publicados por él y otros tantos de manera póstuma y por otros autores que recopilaron su trabajo. Su obra se ubica en la tradición lírica española y también en las corrientes modernistas.

En sus primeros trabajos se observa una similitud con otros poetas de su generación, pero poco a poco fue cambiando hasta conseguir su propio estilo, uno muy particular que se destacó por el increíble uso que hizo de la metáfora. Hizo poemas cortos y largos, sus temáticas fueron variando de acuerdo a cada una de las etapas de su carrera. Estos son algunos de sus libros más destacados.

  • Ámbito (1928): en esta primera obra comienza a acercarse a la simplicidad de la naturaleza, muestra al hombre y naturaleza como entes idénticos y deja ver que la incomunicación con la naturaleza es una privación de vida.
  • Espadas como labios (1932): en este libro se incluyen poemas que tuvieron una gran influencia en los poetas jóvenes que le siguieron. En esta obra el tema central es la muerte y el amor, pero se habla con una mezcla entre ternura y sarcasmo.
  • Pasión de la tierra (1935): en esta obra utiliza por primera vez la palabra “pasión”, que será una de las palabras claves de su obra poética. Aquí se observa una fusión entre la poesía pura y el surrealismo.
  • La destrucción o el amor (1935): en esta obra el autor muestra un panteísmo pesimista nunca antes visto. Muestra el impulso amoroso como un medio para la destrucción del individuo.
  • Sombra en el paraíso (1944): este libro es como una aclaración a La destrucción o el amor. Este se muestra como pasajero y por ende, como algo que nos libera de este mundo. Muestra a la muerte como la garantía del amor duradero.
  • Historia del corazón (1954): con esta obra se inicia una nueva etapa en su poesía. Con este libro dio una nueva dimensión a la realidad humana, expresando lo difícil y dolorosa que podría llegar a ser esta.
  • Poemas de la consumación (1968): aquí el autor exalta la juventud, a la que ya desde su perspectiva de la vejez, considera como la única realidad valiosa de la existencia.

Otros de sus libros fueron:

  • En la muerte de Miguel Hernández (1948)
  • Mundo a solas (1950)
  • Poemas paradisíacos (1952)
  • Nacimiento último (1953)
  • Ciudad del Paraíso (1960)
  • Poesías completas (1960)
  • En un vasto dominio (1962)
  • Retratos con nombre (1965)
  • Obras completas (1977)
  • Poesía surrealista (1971)
  • Sonido de la guerra (1971)
  • Diálogos del conocimiento (1974)
  • Tres poemas seudónimos (1984)
  • Nuevos poemas varios (1987)
  • Prosas recobradas (1987)
  • En gran noche. Últimos poemas (1991)
  • Álbum. Versos de juventud (con Dámaso Alonso y otros) (1993)
  • Prosa: Los encuentros. Evocaciones y pareceres. Otros apuntes para una poética (1998) Poesías completas (2001)
  • Prosas completas (2002)